miércoles, junio 29, 2005

Zapatero declara la guerra.

El talante escaso de nuestro presidente, o su exceso de talante sectario, conduce a España a las dos sendas olvidadas de la Guerra Civil. Si la Transición española supuso la paz, esta segunda Transición nos lleva a la guerra. No a una guerra cruenta, gracias a Dios, pero sí a una guerra dialéctica, ideológica, mediática. Nunca un presidente de ninguna democracia, y desde luego ninguno de los presidentes de la democracia Española, se asentó de forma tan cómoda en el discurso perverso de los buenos y malos. Ayudado por su fiscal particular, que nos trae recuerdos desgraciados del nefasto Pollo del Pinar, con la inestimable ayuda del sectarísimo Peces-Barba, y la colaboración siempre desinteresada de la máquina perfecta de manipulación que es el Grupo Prisa y la actual dirección de TVE, nuestra nación se divide, se enfrenta, se pelea. Junio ha sido el mes de la calle. Junio ha sido el mes en el que por fin a la derecha sociológica se le han hinchado las narices. Junio ha sido, para nuestra desgracia, la expresión más palpable del clima de crispación en el que convivimos ahora los españoles. La negociación con ETA, y la sospecha cada vez más clara de que algo sucio se ha pactado, el archivo de Salamanca o la rendición ante el chantaje nacionalista, la aprobación del matrimonio entre homosexuales, y más que su aprobación, la sensación de que se podía haber legislado de otra forma más consensuada, la ley digital, la recuperación de sólo una parte de nuestra historia reciente, el entierro del plan hidrológico, y el empeño presidencial por pactar con los nacionalistas radicales son prueba de su talante. Mucha propaganda, mucha sonrisa, mucha demagogia. Y sólo a escuchar a quien asiente, sólo dialogar con un sí asegurado, sólo recibir a quien rinde pleitesía y vasallaje. Si un atentado aupó de forma definitiva al cándido Zapatero y al Rubalcaba desalmado, otro atentado más contra el sentido común puede que le desaloje de él. Rumores hay de que dentro del PSOE asisten alarmados a tal cúmulo de torpezas, e intolerancias varias. Puede que al PSOE de Zapatero y Conde-Pumpido, al PSOE de Caffarel y la sectaria Manjón, al PSOE de Iñaki y Ana Blanco les guste la fulminación del proyecto España, dejando entre medias al PP hecho unos jirones, pero a los españoles que murieron en la Guerra Civil, a todos, a los que han dejado su vida en el camino por la lucha del nacionalismo cabrón o el integrismo musulmán, a quienes se han partido el seso para que España, por fin, olvidara sus peleas intestinas y se orillara en la misma arena, a todos ellos, a rojos y fachas, a buenos y malos, a altos y bajos, a listos y a tontos, les hubiera encantado que en los comienzos del siglo XXI España disfrutara de unos gobernantes sensatos, pacificadores, que buscaran el bien común de todos los españoles. Justo lo contrario de lo que ocurre en esta desdichada legislatura. Zapatero ha declarado la guerra a España. A la cordura, a los españoles que quieren alejarse por siempre jamás del ruido espantoso de la división, del odio, del enfrentamiento entre hermanos. Quizá no se vaya a las Azores. Quizá se reúna con Carod y Otegui, al anochecer de España, en alguna isla perdida del Caribe cubano. Allí, será reconfortado por sus vasallos, y oirá ensimismado el canto de sirenas, la lisonja comunista. Oirá, desde dentro, el canto odioso de su rencor interno.

domingo, junio 26, 2005

HARTOS DE DIÁLOGO.

Tras 30 años de muertes el hastío de la sociedad vasca y la concienciación de la sociedad española en general, habían provocado que por fin se acudiese al endurecimiento de las posturas del estado frente al entorno político de ETA. La Ley de Partidos estaba dando sus frutos, debilitando al separatismo asesino como nunca se había conseguido. La derrota de ETA conseguida a través del uso eficaz de estas medidas legales que endurecían el trato contra todo el aparato aberzale era cuestión de tiempo, de poco tiempo además, porque ya se escuchaban voces dentro de los colectivos de presos etarras favorables al cese de la violencia, sin necesidad de que el estado entrase en negociación alguna ni mucho menos en concesiones de ningún tipo. Sin embargo la irrupción de ZP en el escenario político ha venido a destrozar toda esa labor. La política antiterrorista de ZP ha roto el pacto por las libertades con el PP, pacto en torno al que se sustentaba todo el edificio de la lucha contra ETA y que tenía como piedra angular la idea de ilegalizar todo el entramado del llamado Movimiento de Liberación Vasco y de aislar a toda aquella formación que pactase con los terroristas. ZP al sustituir estos principios por la idea de dialogo con el terrorismo ha prescindido de un elemento esencial en democracia, cual es negar cualquier rentabilidad política a quienes utilizan la fuerza de las armas como argumento. Ningún partido que apoye a los terroristas, directa o indirectamente, tiene derecho alguno a participar en la vida democrática. A diferencia de las tesis de Zapatero y el PSOE, no se trata de hacer concesiones, ni gestos para que ETA deje las armas, aprovechando que ahora está débil. La plena aceptación de las reglas democráticas exigen que ETA se disuelva y sus presos cumplan íntegramente las condenas por los terribles crímenes que han cometido. No caben favoritismos, solo es posible su reinserción conforme a las normas penales en vigor, lo contrario es ceder a la coacción de la violencia. Tampoco cabe premiar y fortalecer a los representantes políticos de ETA abriendo mesas de dialogo sobre la unidad de España y el carácter español de Vascongadas y su autogobierno. No puede hablarse de su incorporación a la normalidad democrática cuando la sombra de la violencia aún planea y las consecuencias de los años de plomo aún son sufridas por miles de familias. ETA y sus representantes políticos han de pagar por los crímenes que han cometido. Los asesinos han de cumplir íntegramente las penas y sus representantes políticos, se cubran con el nombre que se cubran, no deben obtener rédito político alguno. Sin embargo con la oferta de dialogo de ZP, caracterizada por su ambigüedad moral, se quiere negociar con la paz, con las libertades, la soberanía nacional y con la unidad de España, cuestiones que son innegociables si no se quiere incurrir en una deslegitimación del propio régimen. Si se acepta el déficit democrático de hacer concesiones sobre estas cuestiones, se transmite un mensaje de tolerancia con la violencia separatista y de desprecio a las victimas de esa violencia. No se trata de una visión tremendista como pretenden algunos, ese déficit democrático se esta produciendo ya en España, porque las declaraciones de algunos políticos socialistas, Rubalcaba a la cabeza, implican ya una actitud tolerante con ese tipo de violencia que consiste en atentados con heridos denominados leves, amenazas, intimidaciones, vandalismo callejero y extorsiones, a las que se quita importancia porque no provocan muertos. La consecuencia es que los ciudadanos no podremos confiar en un sistema que no hace justicia con quienes han atacado vilmente a la sociedad, un sistema que protege a quienes quieren destruir la nación.

miércoles, junio 22, 2005

Zapatero está preso de sí mismo.


Gobernar en coalición es un ejercicio de equilibrio. Exigencias y concesiones están a la orden del día y es necesario que quien pilota la operación ponga a contribución una gran dosis de prudencia que rebasa cualquier maniobra política.

Las coaliciones -parlamentarias o de gobierno- suponen una clara y diáfana definición previa de programas y objetivos. Han de explicitar un "hasta aquí estamos dispuestos a llegar" y un "de aquí no se pasa". Pero cuando el poder se ha venido a las manos del político de forma inesperada y casi en un sobresalto no es fácil guardar esas distancias con los aliados.

Están pasando demasiadas cosas en las calles de nuestras ciudades como para que el Gobierno, cualquier Gobierno, no las tenga en cuenta. Ayer fueron las víctimas del terrorismo que quieren que se rectifique la política antiterrorista, otro día son los defensores de un Archivo, y hoy, las familias que reivindican la defensa del matrimonio y piden otra rectificación de un proyecto de ley que lesiona a una institución fundamental en cualquier sociedad.

Todos exigen a Rodríguez Zapatero un cambio de rumbo, una rectificación de la trayectoria política que emprendió tras el 11-M. Y no se trata de que el Presidente del Gobierno no quiera rectificar, es que aunque quisiera no podría. Tenemos un Presidente del Ejecutivo que gobierna gracias a una coalición parlamentaria y, para mantenerse en el poder, está haciendo una política absolutamente disparatada y cada vez más alejada -en materias concretas- del sentir de los ciudadanos.

Pero Rodríguez Zapatero no es preso de sus socios políticos, ni siquiera de su ideología que, además, siempre ha sido contraria a los postulados que ahora se defienden desde la Moncloa. José Luis Rodríguez Zapatero es preso de sí mismo, de sus propias contradicciones, de su falta de ideas, de sus improvisaciones.

En algunas películas de humor, de aquellas del cine mudo, siempre hay algún actor bufo que, a lo tonto a lo tonto, él solo y sin darse cuenta, se pone las esposas y queda atado a una verja. Algo así le ocurre al Presidente del Gobierno. Él solito se ha puesto las esposas de la negociación con ETA. Él solito se ha puesto las esposas de los ataques a la familia. Él solito se ha puesto las esposas de las autonomías y de la reforma de los estatutos. Él se ha atado las manos con Ibarretxe, con Carod o con sus compromisos nacionalistas. Sólo él se ha comprometido con una Europa a la deriva en un referéndum precipitado e incoherente.

Se le exige que rectifique. Es imposible. Cualquier rectificación supondría su desaparición política, y Rodríguez Zapatero puede ser muchas cosas pero no parece que sea un suicida.

martes, junio 21, 2005

La derecha y el PSOE. La inesperada resistencia.

Para saber cuál es la realidad, basta fijarse en los mensajes del socialismo gobernante e invertirlos. Si dicen que es de día, es de noche y si dicen que es negro, es blanco. Y a Blanco vamos a parar, pues tiene una virtud el hombre y es que prescinde del edulcorante. Así que cuando el secretario de Organización, cuyo paso por la Consejería de Juventud de aquel infausto bienio gallego todavía se recuerda por el gasto suntuario que hizo fluir, resalta que Rajoy ha salido malparado de todas las elecciones, se entiende que les preocupa lo contrario: que la derecha no se haya derrumbado a la de tres.

Más aún, les inquieta que esa parte de la sociedad conservadora, liberal o simplemente contraria a sus planes, y que tiene en el PP su refugio político, esté ofreciendo resistencia a los embates del gobierno. Ni en las convocatorias electorales se ha hundido el PP, como deseaban y preveían, ni sus proyectos de ingeniería política y social se están tragando sin rechistar. Todo lo contrario. Y, como remate de la temporada, las elecciones gallegas no les han dado el gusto de plantar una pica y pinchar en ella la cabeza de Fraga.

No es extraño que esa resistencia les fastidie y les sorprenda. Y ello por una razón de la que volvían a dar cuenta las encuestas en Galicia: el hecho de que el votante del PP se siente tan perseguido que oculta su preferencia y hasta su voto, una vez depositado. Pensaban que habían marcado a fuego a la derecha con el signo luciferino y que el clima de coacción atizado en los últimos años daría sus frutos con rapidez. Confiaban en que interiorizada por la derecha la condición de ?apestada? que le endilgan, todo sería coser y cantar. Pero el cuchillo ha topado con algo más duro que la mantequilla.

Ahora bien, ese sigue siendo el nudo gordiano de cualquier proyecto conservador y liberal. Y de la democracia española. Pues la deslegitimación de la derecha por sus adversarios y la voluntad de éstos de arrinconar y machacar a su base social, constituye su gran anomalía. Una que ya contribuyó al fracaso de la II República y, por ende, a la guerra civil. Por primera vez desde la Transición, la sociedad que se identifica grosso modo con ese proyecto, reacciona. Pero no tanto gracias al PP, como a pesar de él.

Según parece, el PP se va a dedicar, acabadas las gallegas y la acción, a preparar iniciativas y propuestas con las que asombrar en dos sentidos: hacerle sombra al gobierno, al estilo de los shadow cabinet británicos, y sorprender, agradablemente, se entiende, al personal votante. Sin embargo, no estamos aquí en la Inglaterra, y siendo así de inapelable la geografía política, el escollo que afronta un partido conservador en España no se disolverá con programas ni reformas que prometa o deje de prometer.
Mientras el principal partido de la derecha no dignifique sus valores y sus ideas y batalle de frente contra la caricatura que de ella se difunde, tanto les reportará a los del PP labrarse un superrequeteprograma como ofrendar ese esfuerzo al cultivo del grelo y de la patata, que es a lo que nos puede poner en Galicia una coalición de iluminados.

viernes, junio 17, 2005

Madrid, centro de atención mundial ante la mayor marcha de la historia contra los matrimonios gays.

- Más de 500 periodistas de 20 países se han acreditado para cubrir la manifestación - Zapatero compara la concentración con lo ocurrido el 13-M y dice que le «sorprende» que «quienes pusieron entonces el grito en el cielo» protesten ahoraLa capital de España será, mañana, «la capital mundial de la familia». La manifestación contra el matrimonio gay ha creado tanta expectación en el exterior que más de 500 periodistas de 20 países se han acreditado para cubrir el acto.F. Martínez
Madrid- «Nos nos hicieron caso y esperamos que ahora nos escuchen». Si las previsiones de convocatoria se cumplen, las reivindicaciones se oirán. Otra cosa es que se les haga caso o no. El Foro de la Familia, ampliamente respaldado nacional e internacionalmente ?1.000 ONG lo avalan?, se encarga a estas horas del «atrezzo». Mañana es el día. A las 18:00 «Madrid se convertirá en la capital mundial de la familia», aseguraban ayer ?en rueda de prensa? los miembros del Foro y de otras organizaciones defensoras de la institución familiar. Aunque los convocantes quieran ser cautos a la hora de hablar de la afluencia, los datos están ahí: 600 autobuses partirán de diversos puntos de la Península; 10 aviones serán fletados desde Melilla, Canarias y Baleares; y más de 500 periodistas internacionales acreditados cubrirán el evento. Además, algunos países (Chile, Perú, Argentina, Colombia y México) celebrarán sus propias marchas como apoyo a las peticiones de las familias españolas. A todo esto hay que añadir el respaldo político del PP ?aunque según Benigno Blanco «no sólo estará el PP, sino que habrá en la calle gente de todos los partidos»? y el nutrido apoyo de la Iglesia. Mientras unos hablan de la importancia histórica y mediática de la convocatoria, otros, como Peces Barba, alto comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, la descalifican: «La manifestación del sábado representa la resurrección de la peor democracia cristiana». El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se refirió precisamente a la participación del PP y, en una entrevista en la Cadena Ser, aseguró que le parece «sorprendente» que quienes «pusieron el grito en el cielo» en la jornada de reflexión de las últimas elecciones generales, apoyen y vayan a una manifestación el día anterior a los comicios gallegos. El líder del PP, Mariano Rajoy, le respondió desde Bruselas, donde rechazó cualquier similitud entre ambas manifestaciones y destacó que las concentraciones del 13-M ante las sedes del Partido Popular «coaccionando a los militantes» de esta formación, «fueron organizadas por partidos políticos con el objetivo de influir en el resultado electoral». El enzarzado cruce de declaraciones continúa. Las previsiones de desbordamiento también. Queda claro que la convocatoria «La familia sí importa» ha tenido una amplia acogida. Esto ha provocado que el Foro de la Familia se haya puesto en contacto con la Policía Municipal y la Delegación del Gobierno para que habiliten las calles aledañas al recorrido, ya que se prevé que más de medio millón de personas colapse el centro de la capital. No serán los únicos que contribuyan al caos del tráfico. El carnaval de Carlinhos Brown, que comienza a las 19:00 horas en la Plaza de Castilla y que llegará hasta Nuevos Ministerios mantendrá la Castellana cortada durante horas. Para asegurarse la asistencia, los simbólicos mensajes de móvil «Pásalo» han empezado a enviarse en tropel. El recorrido de la manifestación convocada por el Foro, de la Plaza de Cibeles a la Puerta del Sol, se ha quedado pequeño. Comparado con el itinerario que se ha concedido para la celebración del Carnaval de Carlinhos Brown, de la Plaza de Castilla a Nuevos Ministerios, es de juguete. Para facilitar el desarrollo de la manifestación, que transitará desde Cibeles y la calle Alcalá hasta la Puerta del Sol se producirán cortes de tráfico, si bien se permitirá el paso en la plaza de la Independencia para garantizar el tránsito de vehículos desde Serrano a Alfonso XII. La plaza de Colón y el paseo de Recoletos permitirán el paso de coches en el eje Bulevares-Goya-Jorge Juan, mientras que la glorieta de Atocha y el paseo del Prado permitirán también el paso de vehículos. El Carnaval de Carlinhos Brown tendrá lugar en los carriles centrales del paseo de la Castellana, desde el número 183 hasta el 73, y el tráfico rodado quedará totalmente cortado en la Castellana desde plaza de Castilla hasta Raimundo Fernández Villaverde, entre las 19:00 y las 24:00 horas del sábado, día 18 de junio. Los agentes prestarán especial atención a la dispersión de los asistentes una vez finalizado el recorrido de la fiesta, y controlarán el estacionamiento de vehículos. El sábado, Madrid estará tomada. Por un lado, los defensores de los derechos de la familia. Por el otro, los jóvenes que celebran la llegada del verano con un carnaval. Por ambos, mucha Policía intentando apaciguar los ánimos de unos y de otros y haciendo que «la capital mundial de la familia» o la «capital del carnaval» sean transitables.

lunes, junio 13, 2005

La familia merece una gran manifestación.

No era costumbre de la derecha ejercer el derecho de manifestación para expresar sus protestas e inquietudes. Los tiempos cambian. ¿Por qué iba a ser exclusiva del inefable Llamazares tal práctica? Con dos diputados y medio en el Congreso se permitía tomar las calles para acosar al Gobierno de Aznar. ¿Por qué Zapatero iba a ser más pancartero que nadie? La derecha aprendió la lección. Y está aventajando a sus maestros. Sus manifestaciones son más cívicas, más respetuosas, menos insultantes. Por lo menos la de la Asociación de Víctimas del Terrorismo fue modélica en todo ello. También la de Salamanca ha ido en esa línea. Que no decaiga, sino al revés. Que aumente el nivel de civismo y educación. Y por supuesto, en participación. Todo ello refuerza la razón que asiste a quienes protestan.Es de esperar que tales características se evidencien en la manifestación convocada para el sábado 18 por el Foro Español de la Familia, bajo el lema La familia sí importa. Habiendo recibido las bendiciones de la Conferencia Episcopal, sería deplorable que se oyeran expresiones impropias de quienes van a manifestarse en favor de la familia y van a quejarse por una legislación "que supondría ?como dice la nota de la CEE? una corrupción tal del matrimonio en nuestras leyes, que esta institución, vital e insustituible para las personas y la sociedad, dejaría de ser la unión de un hombre y una mujer".La causa es justa; y la Iglesia se adhiere a la convocatoria porque "nos hallamos ante una cuestión de la mayor trascendencia moral y social que exige de los ciudadanos, en particular de los católicos, una respuesta clara e incisiva por todos los medios legítimos", dice la nota eclesial. Pero ya verán ustedes lo que les va a importar al Gobierno de ZP esa queja. Ya lo han dicho: se respetan las manifestaciones, pero ellos seguirán cumpliendo su programa electoral. Un programa improvisado, porque no pensaban gobernar, y ahora, año y pico después, han conseguido un buen cúmulo de despropósitos. Seguirá engrosando la lista, pero hasta ahora han conseguido cerrar la Comisión del 11-M, sin llegar al fondo de la cuestión; han dividido a las víctimas del terrorismo; han despertado viejos rencores nacionales que parecían olvidados; están intentando controlar, si no lo controlan ya, al Poder Judicial; han promovido un anticlericalismo y un laicismo decimonónicos; han roto el consenso del Pacto Antiterrorista, además de cargarse algunos importantes logros a punto de iniciarse: la Ley de Educación que logró el Gobierno de Aznar y el Plan Hidrológico Nacional. ¿Y qué decir de nuestra política exterior? Como puede verse, grandes temas para grandes manifestaciones. Porque está claro que una gran parte de la ciudadanía poco espera ya del Parlamento de esta legislatura.

domingo, junio 12, 2005

¿Y ahora qué ZP?

La vuelta de España al 'corazón de Europa' no ha podido ser más desafortunada. La renuncia de ZP a las ganancias obtenidas en Niza dejaba los intereses españoles en manos de la caridad franco-alemana. El desastre cosechado por Chirac el domingo pasado y la patética situación de Schröder sitúan a la Vieja Piel de Toro en unas circunstancias lamentables cara a la negociación de las perspectivas financieras de la UE. La política manda y tanto Francia como Alemania van a poner toda la carne en el asador para sacar la máxima tajada. En este marco, España va a salir escaldada, más desnuda que los hijos del mar. Seremos los grandes paganos y perderemos el grueso de los fondos que ahora recibimos de la Unión Europea. El Gobierno socialista ha hecho un pésimo negocio y su apuesta europea va a costar muy cara al país. A cambio de sonrisas y fotos, ZP ha sacrificado los intereses económicos de España a cambio de nada. Por un lado, alinearse con dos economías enfermas representantes de un modelo caduco era suicida para España. Francia y Alemania no son los ejemplos a seguir, sino de los que huir. Por otro, confiar la suerte de España a la buena voluntad del canciller alemán y del presidente galo es confiar a los zorros la custodia del gallinero. En estos momentos, el Gobierno español está aislado en Europa. Se ha enajenado la amistad británica y resulta infiable para los países de la ampliación que, obviamente, esperan beneficiarse de una buena parte de los dineros recibidos por España. Desde esta perspectiva, ZP ha cometido un error de bulto con costes enormes para el país. La falta de sentido de la realidad que aqueja al socialismo reinante se concreta en el comentario de José Blanco ante el 'no' francés a la Constitución: "ZP puede liderar el proceso de construcción europea". Este delirio es la expresión más palpable de la falta de mundo, de comprensión de las realidades internacionales de los socialistas españoles. La Europa soñada por Francia y Alemania es inviable por simples razones económicas, es decir, porque es incapaz de competir en un mundo globalizado. Sin una economía fuerte es imposible sostener una estrategia internacional sólida y creíble. En este contexto, pensar que el vasallo de Chirac se convierta en el constructor de un Imperio Europeo es una broma. España va a perder hasta la camisa. Los fondos que han permitido transformar la infraestructura del país quedarán reducidos a su mínima expresión. De esta forma, desaparecerá uno de los escasos mecanismos con los que contaba el Estado para hacer políticas de solidaridad y de cohesión territorial. Ahora, ZP se dará cuenta del enorme error de haber renunciado al Tratado de Niza y de haber dinamitado las alianzas europeas trabadas en los últimos ocho años.

sábado, junio 11, 2005

Comisión 11-M. La pregunta 36.

Dice Pilar Manjón que dice el juez del Olmo que el autor intelectual del 11-M es Abú Dahdah. Nada que ver con el dadaísmo, ni con Tristan Tzara y las máquinas inútiles. Aquí las máquinas son teléfonos móviles liberados en la tienda de un policía nacional de origen sirio, máquinas tan útiles, tan útiles, que derrocaron al gobierno de los cinco millones de puestos de trabajo, que ya es derrocar. Pero Dahdah está incomunicado desde el 2001. ¿Cuándo planeó la masacre?

Las revelaciones de El Mundo, único investigador real de los atentados, no son buenas para el corazón, provocan taquicardia. Se están acumulando indicios de lo impensable, pistas de lo inconcebible. Combínense con la ordenación lógica que ha hecho el Partido Popular en forma de 63 incógnitas. La pregunta número 36 es clave: ?¿Por qué, cómo y por quién fueron convocadas las manifestaciones producidas a la misma hora en todas las sedes del PP el 13 de marzo?? ¿Otra vez? Ese un tema viejo, protestará algún lector. No lo es. La pregunta retumbará para siempre en los oídos de cuantos participaron, colaboraron, fomentaron, consintieron o callaron. Lo tienen claro si creen que se va a olvidar.

Es esencial comprender el vil aprovechamiento de los atentados por parte del frente del silogismo diabólico: eran islamistas, ergo vengaban lo de Irak. Dejando aparte que, si Dahdah es el autor intelectual, los planes sólo pueden ser anteriores a la guerra de Irak, ¿qué es exactamente ?lo de Irak?? Que unos centenares de soldados profesionales fueron enviados por Aznar en misión de paz, una vez concluida la ocupación, en labores de reconstrucción. Ninguna diferencia con la presencia en Afganistán, que extrañamente aprueban los zetapés. Vale, reconocerán, pues se vengaba la foto de las Azores.

Pero hoy es evidente que Aznar apostaba por quien más convenía a España: ese ?trío de las Azores?, al que la prensa española en pleno desahució, estaba formado por dos dirigentes que repitieron mandato ?uno de ellos el hombre más poderoso del mundo- y otro que había decidido retirarse voluntariamente del poder. A Aznar no lo batieron. Como era un trío de cuatro, Barroso ascendió a las cumbres comunitarias. Vaya un desahucio.

Contra el trío de las Azores se formó el trío de los azares: por azar (¿o no?) ganó Zapatero las elecciones y se unió a Chirac y Schroeder; iban a ser los campeones del europeísmo, barrera a la americanización, contrapeso a la Casa Blanca, bálsamo del Islam, gracias a la Constitución Europea. Hoy el trío de los azares de ha desinflado a la misma velocidad que la estafa de Giscard, el francés y el alemán están de retirada. Zapatero apostó al caballo perdedor.
Por cierto, no consigo recordar las protestas de ZP como diputado socialista cuando González envió a Irak, a combatir, a jóvenes españoles que hacían la mili. Porque, antes de Aznar, en España había mili obligatoria. Si es que estamos todos fatal de memoria.

viernes, junio 10, 2005

LA SINRAZÓN DEL GOBIERNO RODRIGUEZ.

La izquierda no atiende a razones, ha decido llevar a efecto su particular ajuste de cuentas y no hay nada más que hablar. Todo lo más, para camuflar el atropello que pretenden consumar se sacan de la manga un ridículo cambio de denominación, para adaptar el nombre del archivo a la moda progre en boga: Centro Documental de la Memoria, que según la Ministra Carmen Cuota, a diferencia del anterior Archivo, al que viene a reemplazar ??que nació de la represión?-, será ?diferente y mejor?. La Ministra, haciendo gala de sus dotes de prestidigitadora, por un lado se saca de la chistera unas hipotéticas futuras aportaciones de fondos nuevos, y por otro nos escamotea los documentos que se irán a Cataluña para pagar a ERC. Da igual que los criterios exclusivamente científicos aconsejen que la documentación del Archivo permanezca en él ya posee una "unidad interna, que no debe desgajarse" porque conduciría a su fin.Tampoco interesa la prudencia, que con un tema tan delicado como la guerra civil, debería trabajar un gobierno que de verdad creyese en la reconciliación definitiva. La Ministra insiste en el guerracivilismo, al asociar el archivo con la represión de un bando, olvidando que en el otro se cometieron los mismos, si no más excesos.No le importa tampoco al gobierno agraviar a una región para complacer a sus socios catalanistas, dando lugar a una espiral de insolidaridad que muy bien podría acabar en que cada cual reclamase ?sus? fondos documentales, artísticos y culturales desbarajustando archivos y museos. No entiende el ejecutivo de Zapatero de razones de estado, no comprende que el patrimonio nacional es de todos los españoles y que no se puede jugar con él a las Taifas ni usarse para pagar favores partidistas. La izquierda contempla el archivo de la guerra civil, no como ese patrimonio común, sino como un símbolo de su revancha, como un desquite por una guerra que sus abuelos perdieron. Por ello hay que alzar la voz, alta y clara, para decir que esa guerra ya acabó y que a las generaciones de hoy no nos interesa revivir aquella amarga historia. No aceptamos bandos de buenos y malos, no queremos memorias maniqueas que recuerdan a unas victimas y olvidan a otras, deseamos que los muertos de ambos bandos descasen en paz, con sus errores y con sus virtudes, en paz definitivamente en aquella tragedia de las dos Españas que algunos se empeñan en resucitar. Alzamos la voz para que nunca se use la historia ni el patrimonio cultural de todos los españoles como ficha de intercambio partidista a cambio de apoyos para permanecer en el poder. Es indigno que el presidente de la nación se pliegue a los designios de un grupo separatista que odia España y solo pretende desestabilizar nuestra convivencia. Por ello, el 11 de junio iremos a Salamanca españoles, castellanos y salmantinos juntos para defender el patrimonio nacional frente a la sinrazón y la injusticia.

miércoles, junio 08, 2005

La grabación de sus palabras deja en evidencia el "juramento" de Pilar Manjón.

Al final, la Asociación Afectados del 11-M no se reunió para analizar las declaraciones de su presidenta, Pilar Manjón, en referencia a los hermanos de los asesinados que, en su opinión, "no son víctimas". Aducen contratiempos de última hora. Pese a que Manjón, según el vicepresidente de la asociación, "jura y perjura que nunca" ha pronunciado esas palabras, el periodista de la agencia Servimedia que le preguntó lo grabó y la COPE lo ha emitido demostrando que así fue.
Sigue la polémica creada por Pilar Manjón antes y después de la multitudinaria manifestación del 4 de junio. Fuentes de la Asociación negaron a Libertad Digital que se hubiera convocado una reunión para analizar las declaraciones de su presidenta, aunque por la mañana habían anunciado esta reunión a Europa Press.

Las declaraciones de Pilar Manjón a la agencia Servimedia fueron: "Las víctimas somos víctimas y los hermanos, aunque sean presidentes de una asociación, no son víctimas. Los demás lo que pueden ser es víctimas solidarias". Aunque no le nombró, se refería en concreto a Francisco José Alcaraz, el responsable de la AVT que organizó la manifestación del 4 de junio en Madrid contra la negociación con ETA.

Según fuentes de la asociación consultadas por Libertad Digital, las palabras de Majón fueron "mal interpretadas y se sacaron de contexto", aunque tampoco pudieron explicar qué relación tienen estas declaraciones sobre una ley con la manifestación del día 4, que era el asunto sobre el que versaba la entrevista que se le estaba realizando.

Según la Asociación, Majón no aludía "a sentimientos, sino que se refería a la Ley de Solidaridad", que no reconoce a los hermanos como víctimas. "Nunca se ha dudado del dolor de un hermano, pero lamentablemente la ley no lo reconoce como víctima. Pilar Manjón en ningún momento ha puesto en duda el dolor de un hermano", señalaron las fuentes. "Manjón tiene otro hijo y paga las matrículas como todo el mundo porque no tiene condición de víctima. Nuestra asociación está luchando para cambiar esta ley", añadieron.

En declaraciones a la agencia Europa Press, Jesús Ramírez Castaneda, vicepresidente de la Asociación de Afectados del 11-M, dice que la propia Pilar Manjón "me jura y perjura que nunca ha hecho esas declaraciones". La cadena COPE ha emitido la grabación procedente de un periodista de la agencia Servimedia en la que se escucha, palabra por palabra, lo dicho por Manjón. En opinión de Ramírez Castaneda, Manjón suele utilizar este argumento cuando reclama un cambio en la Ley de Solidaridad precisamente para que se defina la figura de víctima del terrorismo de forma que incluya a los hermanos como ocurre en su propia familia. La versión de este martes es que las declaraciones "están sacadas totalmente de contexto y, como han sido reflejadas, no tienen ningún sentido". En cuanto a las razones de la manifestación del 4-J, Ramírez, víctima del atentado del 11-M, se mostró partidario de que un asesino condenado por la Justicia cumpla íntegramente la condena. Sin embargo, para las personas del entorno terrorista, defendió una salida dialogada a las personas que todavía "no han cometido ningún delito de sangre, para que no se cometan más bellaquerías".
Las críticas de Manjón desencadenaron la reacción de reconocidos representantes de asociaciones que comparten el hecho de ser hermanos de asesinados por ETA, tales como el propio Francisco José Alcaraz, Mikel Buesa, María del Mar Blanco o Consuelo Ordóñez. Ahora parece que la versión de la Asociación Afectados del 11-M interpreta que las declaraciones de su presidenta habrían sido sacadas de contexto.

lunes, junio 06, 2005

Manifestación 4-J. Negociar con los asesinos es colaborar con ellos.

La manifestación del sábado ha rebasado todas las expectativas, no sólo por el número de asistentes, probablemente en torno al millón, sino por la ausencia de kale boroka y de las rojas banderas del totalitarismo y de la estúpida bandera ?republicana?: esas violencias y esas banderas anticonstitucionales con las que tan a gusto ha estado siempre el de las ?ansias infinitas de paz?, el violento presidente que ha extendido por toda España el clima de vulneración de la ley mediante hechos consumados y kale borroka impuestos en las Vascongadas por los terroristas y sus cómplices separatistas. Sería cuestión de recordar constantemente, a él y a los suyos, y sobre todo a la gente común, estas diferencias de talante, tan fundamentales, que separan a los demócratas de los demagogos, a quienes defienden la convivencia en libertad de quienes sólo la explotan.

Días antes me habían enviado por internet un par de consignas que no vi reflejadas en la manifestación: ?Negociar con asesinos es colaborar con ellos?, y ?A la ETA no le gusta la manifestación; al gobierno tampoco. ¿Qué tendrán en común?? Las dos muy ajustadas a la realidad, aunque la segunda un poco difícil de cantar a coro. Hace unos días, en el debate de Isabel San Sebastián, en Telemadrid, tuve ocasión de exponer algo del nudo de la cuestión. Para algunas personas negociar con los asesinos puede ser la forma de terminar con el problema. Empecemos por recordar que todos los gobiernos desde la Transición han negociado. Para hacerlo han engañado desvergonzadamente a los ciudadanos, a quienes negaban tal cosa, mientras los propios terroristas aparecían más veraces que los representantes democráticos cuando informaban, según su conveniencia, de esos turbios negocios. Todos esos ?diálogos? han tenido el mismo resultado infalible: el fortalecimiento de los pistoleros. Y sin embargo se han reiniciado una y otra vez, porque la capacidad humana de persistir en la estupidez más evidente parece infinita. Sólo con Aznar y Mayor Oreja, a partir de cierto momento, cambió sistemáticamente la orientación, y con los mejores resultados: por primera vez en tantos años hemos visto a la ETA realmente acorralada.

Y ahora contemplamos, atónitos, cómo el de las ansias infinitas ha echado por tierra lo conseguido antes. En las Vascongadas los etarras y simpatizantes empapelan los muros con consignas triunfalistas: se sienten muy cerca de la victoria, la victoria de la tiranía. Gotzone Mora y otros vascos, tan dignos y valerosos, tan merecedores de todo el apoyo posible, y a quienes tanto tenemos que agradecer todos, me han comentado su profunda angustia ante la desactivación de los mecanismos de resistencia al terrorismo y al separatismo, construidos trabajosamente en estos años: tal ha sido la obra del actual y violento presidente y sus paniaguados. Superando a Ibarreche, el tío de la sonrisilla se ha convertido en el principal cómplice político de los eufóricos etarras.

Pero al margen de esta ya larga experiencia de treinta años, la cuestión es más fundamental. Negociar con los asesinos sólo puede hacerse a costa de los principios más elementales del estado de derecho. Significa legalizar el asesinato como una forma de hacer política, de conseguir objetivos políticos. En esto se resume la política del actual gobierno. Pero si hubiéramos de creer su intolerable demagogia, resultaría que él y la ETA son quienes buscan la paz, y quienes defendemos los principios de la democracia y la unidad de España deseamos eternizar el ?conflicto?. Con cinismo inaudito, el gobierno actual pretende ?y al parecer convence incluso a Savater- que sólo negociará el abandono de las armas por la ETA? cuando antes de tratar siquiera tal idiotez está concediendo graciosamente a los del tiro en la nuca gran parte de lo que éstos quieren: la legalización (que, entre otras cosas, significa entregar a los pistoleros información sobre el censo de los ciudadanos vascos), la liquidación del Pacto Antiterrorista, una política de colusión con el separatismo y de aislamiento de los demócratas, el ataque continuo a las víctimas directas, la desarticulación de los aludidos mecanismos de resistencia a la tiranía separatista? Eso, como aperitivo de la ?paz?.
Y otra cuestión, necesitada de otro análisis, pero conectada con ésta. Los analistas políticos han pasado por alto las declaraciones del cacique andalusí Manuel Chaves en su última visita a su amigo Mohamed VI. Dijo el andalusí que iba a hablar de ?todas las cuestiones?, puesto que ?ninguna era tabú? dentro de las espléndidas relaciones entabladas desde el 14-M por los gobiernos de Madrid y Rabat, cada vez más parecido el primero al segundo. El mensaje no lo entiende quien no quiere: ya están negociando, o al menos tanteando bajo cuerda y a espaldas de los ciudadanos, algo más que la entrega de los saharauis: la de Ceuta y Melilla. En su momento esto sería presentado como una ?cesión de derechos? a favor de la paz como dice el obispo Uriarte, discípulo del orate Sabino Arana. Y como un triunfo de la alianza de civilizaciones, es decir, de dictadores. ¡Ojo a este nuevo frente, por el momento soterrado! Pero ahora mismo concentrémonos en denunciar lo más inmediato: negociar con los asesinos es colaborar con ellos.

domingo, junio 05, 2005

«A ETA no se la convence, se la vence»

La cúpula del PP arropó ayer a las víctimas del terrorismo en una manifestación en la que la comitiva de los populares la encabezó el presidente del PP, Mariano Rajoy, quien destacó el «enorme éxito» de la convocatoria y agregó que su partido seguirá trabajando en «la derrota de ETA y no en la negociación» con la banda terrorista. Rajoy aseguró que hay «cientos de miles de personas que lo único que quieren es decirle al Gobierno que al terrorismo hay que derrotarlo, que hay que aplicar la ley y que no se puede negociar con una organización terrorista ni pagar un precio político». Rajoy remarcó que los españoles le han dicho al Gobierno de Zapatero que «en ningún caso se puede negociar con una organización terrorista» y añadió que en esta línea trabajará el PP en el futuro.
La presidenta del PP vasco, María San Gil, mostró su confianza en que la manifestación haga «reflexionar» al Gobierno y «rectifique» su política antiterrorista porque, insistió, «a ETA no se la convence, sino que se la vence con la ley». San Gil hizo hincapié en que «no debe haber negociación». La política antiterrorista seguida hasta ahora, añadió, «es la mejor manera» de luchar contra ETA. Junto a ella, Carlos Iturgaiz, ex presidente del PP vasco, destacó que acudió a la convocatoria por los concejales Miguel Ángel Blanco y Manuel Zamarreño, así como por el dirigente del PSE Fernando Buesa. Iturgaiz subrayó que España «no puede ni perdonar ni olvidar» y que a ETA «hay que combatirla con firmeza democrática». La presidenta de la Comunidad de Madrid tampoco faltó a la cita. Esperanza Aguirre declaró que la paz «es una bella palabra, pero si no hay libertad es la paz de los cementerios». Otro presidente, Francisco Camps, éste de la Generalitat valenciana, aseguró que «éste es el camino que hay que continuar. A ETA se le derrota desde el Estado de derecho con la Policía, la justicia y la cooperación internacional». Por su parte, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, remarcó que el Gobierno «tiene que escuchar al pueblo como en otras manifestaciones».
Mientras, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, dijo que el Ejecutivo «no puede ser insensible a lo que miles de personas están gritando en las calles de Madrid». Por último, el ex ministro de Defensa Federico Trillo lamentó que Rodríguez Zapatero «esté dispuesto a escuchar a ETA y no a las víctimas del terrorismo».
Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid: >«La paz es una bella palabra, pero si no hay libertad es la paz de los cementerios», aseguró la presidenta de la Comunidad Alberto Ruiz-Gallardón, Alcalde de Madrid: >«El Gobierno no puede ser insensible a lo que miles de personas están gritando en las calles de Madrid», dijo Gallardón Francisco Camps, Presidente de la Generalitat valenciana: >«Todos los demócratas, al lado de las víctimas del terrorismo, debemos continuar edificando la democracia» María San Gil, Presidenta del PP en el País Vasco: >«A ETA no se la convence, sino que se la vence con la ley. No debe haber negociación con los terroristas» Rita Barberá, Alcaldesa de Valencia: >La alcaldesa valenciana animó al Gobierno de Zapatero a «escuchar al pueblo, como ha hecho en otras manifestaciones» Federico Trillo, ex ministro de Defensa: >El ex titular de Defensa lamentó que el Ejecutivo «esté dispuesto a escuchar a ETA y no a las víctimas»

jueves, junio 02, 2005

ENTREVISTA A FINA SAAVEDRA (victima del terrorismo).

Fina Saavedra es la viuda de Ricardo Couso, asesinado en 1991. Ricardo era Guardia Civil. Fina es la delegada en galicia de la AVT.
¿Qué siente al escuchar que se va a negociar con los verdugos de su marido? ¿Es posible pasar página y contemplar a Batasuna-ETA como una formación política más?
En todos estos años que el terrorismo lleva azotando a nuestro país las víctimas no hemos pedido nada que no nos correspondiese. Por eso nuestra reivindicación sigue siendo la misma: que se haga justicia y se respete la memoria de nuestros familiares asesinados. Por eso oir hablar de negociaciones con los asesinos y escuchar que en toda negociación hay que hacer concesiones nos parece un insulto a la dignidad de las víctimas y una forma de doblegarse ante los intereses de los asesinos, ¿es que las vidas de miles de personas no son bastante concesión?
Sobre si es posible contemplar a Batasuna como una formación política más para mi resulta imposible. Batasuna, como todas las ramificaciones de ETA, es una herramienta más que sirve para que los terroristas sigan asesinando. Batasuna es la herramienta política y la voz de los asesinos en el parlamento, además supone una fuente de ingresos muy importante para la banda terrorista y una forma de ejercer presión en muchas instituciones.
Las víctimas ya han pagado un precio demasiado alto por no doblegarse ante ETA, ¿no cree que la sociedad española no debe pagar nada por la paz, sino al contrario, que son los etarras y aquellos que les han apoyado los que han de pagar un precio por su violencia?
Te repito lo que te acabo de comentar. Toda negociación con los terroristas es en términos desiguales, las víctimas ponemos la sangre de nuestros muertos sobre la mesa pero ¿qué ponen ellos? En toda sociedad civilizada la paz es la base de la convivencia por lo que cualquier atentado contra esta convivencia pacífica ha de ser castigada severamente y no las ánsias de un país a vivir en paz.
Si el final de ETA se logra por la vía de la negociación, que por mucho que nos digan implicará concesiones, y no a través de su rendición, ¿no se está transmitiendo la idea de que todas las muertes han sido inútiles?
Las muertes de los que han sido víctimas del terrorismo nunca podrán ser inútiles porque, desgraciadamente, han marcado el camino hacia la paz y la condena de los violentos. Lo que sí es cierto es que hacer cualquier tipo de concesión a los terroristas es un insulto a la memoria y a la dignidad de las víctimas. Además supone un atropello a la justicia, que es con lo que se debe combatir el terrorismo. Hacer cualquier concesión a ETA supone legitimar sus acciones y sentar un precedente que puede costarnos muy caro en el futuro.
El fondo de la violencia de ETA está en su fin de romper la unidad de España. ¿No cree que si se cede, aunque sea parcialmente, a las reivindicaciones del separatismo vasco, se está otorgando la victoria a los terroristas?.
Y no sólo eso. Se está dotando de argumentos a otros grupos para que hagan lo mismo y para que todo el mundo se tome la justicia por su mano cuando le venga en gana. No creo que haya que tener en cuenta ningún movimiento separatista, como ellos no tienen en cuenta a todos los millones de personas que viven en el País Vasco y se sienten españoles. Ellos no son la voz del pueblo al que dicen representar.
¿Servirá la manifestación del próximo día 4 para que el Gobierno entienda que no se debe ceder al terrorismo?
Esperemos que por lo menos sirva para que la sociedad entienda que el terrorismo es un fenómeno global que nos afecta a todos y que no se puede acabar con él haciendo concesiones. No se puede negociar con las víctimas ni ovidar a los 1204 muertos que el terrorismo ha causado en España. Si además sirve para que el Gobierno entienda que las víctimas también votamos y que no nos sentimos representadas por esta política de concesiones, mucho mejor. Pero ya te digo que lo que realmente queremos es reivindicar, ante la sociedad, la memoria y la dignidad de las víctimas y pedir justicia para nuestros familiares.
¿Qué diría a los españoles para animarlos a asistir a la manifestación del día 4 de Junio?
Que el terrorismo nos afecta a todos, y condiciona nuestras vidas. A algunos desgraciadamente, nos ha privado de vivir con nuestros seres queridos pero a otros les está privando de ejercer su derecho a expresarse libremente o de vivir tranquilos en un país libre. ETA ha demostrado que no discrimina en sus víctimas por lo que toda la sociedad está en el blanco de la diana terrorista.
¿Quiere añadir algo más a esta pequeña entrevista?
Me gustaría que la gente comprendiese que las víctimas no pedimos nada que no nos corresponda o ¿es tan difícil de entender que queramos que se haga justicia? Llevamos muchos años sufriendo muestro dolor en silencio pero ya es hora de que la sociedad sepa el olvido en el que se nos ha tenido y lo poco apoyadas que hemos estado. Las víctimas, por encima de todo, queremos que el terrorismo se acabe porque con cada atentado se reabre la herida que las balas de ETA han dejado en nuestras vidas. Queremos la paz, pero también queremos que se haga justicia y que la muerte de nuestros seres queridos se respete y se dignifique.